sábado, 26 de marzo de 2016

SEMANA 7:NACIÓN (HABILITADA)

Colombia y Nicaragua vuelven a La Haya

Mientras Nicaragua, beneficiada con la delimitación que hizo la Corte Internacional en 2012, busca revisar ese fallo, Colombia argumenta que es cosa juzgada para que no cambie. ¿Qué está en juego?
Colombia volverá esta semana a un estrado judicial que se ha vuelto familiar: la Corte Internacional de Justicia, organismo que estudia dos demandas de Nicaragua contra el país. En esta ocasión, ocupará el asiento de la delegación colombiana el nuevo agente del caso, Carlos Gustavo Arrieta. La canciller María Ángela Holguín y el otro asesor del gobierno, Manuel José Cepeda, esperarán el fallo en Bogotá, acompañando al presidente Juan Manuel Santos. También estarán a la expectativa el grupo de juristas extranjeros contratado por la Cancillería y el home team que ha apoyado el trabajo desde esa entidad.

Se trata de un proceso sobre la forma y no sobre el fondo. Ante las dos demandas interpuestas por Nicaragua, Colombia le pidió a la corte que, en vez de estudiarlas, acepte que no es competente para fallar sobre las dos materias. Aunque, en principio, este jueves no se definirá nada –porque todo depende de la providencia definitiva– lo que digan los magistrados, y los argumentos con que respalden su decisión –es decir, si estudiarán, o no, los temas de fondo– darían indicios claros sobre su intención. Por eso, la sesión de este jueves en La Haya, aunque no tendrá una última palabra, es crucial para la definición de los derechos marítimos que tiene Colombia alrededor y en las vecindades del archipiélago de San Andrés y Providencia, en el mar Caribe.

El origen del proceso es toda una paradoja. La corte de La Haya (CIJ) falló en noviembre de 2012 una primera demanda de Nicaragua, y fijó una delimitación de las jurisdicciones marítimas de los dos países en el mar Caribe que dejó insatisfechas a las dos partes. La línea trazada es más favorable a Nicaragua en cuanto se extiende al oriente del meridiano 82, que Colombia consideró siempre la frontera marítima entre los dos países. Pero rechazó la pretensión nicaragüense de aceptar una plataforma continental extendida (derechos sobre el subsuelo, dependientes de la formación geográfica de las costas) que llegaría hasta un punto medio entre el archipiélago de San Andrés y la costa Caribe colombiana.

En una decisión anterior, en 2007, la corte había aceptado el argumento colombiano de que no tenía competencia para declarar la nulidad –pretendida por Nicaragua– del tratado de 1928 suscrito por los dos países. Según este, los territorios de Nicaragua y de Colombia se distribuyen, en términos de soberanía, con referencia al meridiano 82: todas las islas, islotes y costas situadas al este son de Colombia y los que están en el lado oeste son de Nicaragua. La corte ratificó en 2007 a favor de Colombia la soberanía del archipiélago y la vigencia del tratado, pero en esa misma decisión dijo que el meridiano 82 no delimitaba los derechos sobre el mar. Una cosa es de quién son los territorios (archipiélago, islas, islotes, cayos y demás) y otra, muy distinta, hasta donde se extienden los mares territoriales que generan esas costas. La corte estableció después, en 2012, la línea que define los límites entre los derechos marítimos de Colombia y Nicaragua.

Pero los dos países, a su manera, se molestaron con este fallo. Colombia, en medio de críticas a la corte –que el gobierno llegó a calificar de “enemiga”– se retiró del Pacto de Bogotá que la obligaba a aceptar la jurisdicción de la CIJ, y dijo que la delimitación trazada en noviembre de 2012 es inaplicable y que, según la Carta Política, los límites solo pueden modificarse mediante tratados internacionales. El gobierno del presidente Santos elevó una consulta a la Corte Constitucional, que avaló esa tesis, y promulgó un decreto que fija las líneas de las costas del archipiélago de San Andrés y Providencia que deben tomarse como referencia para determinar las fronteras.

Nicaragua, el país que con más frecuencia acude a la Corte Internacional de Justicia, interpuso dos nuevas demandas contra Colombia. Una, para denunciar que esta no ha cumplido el fallo de noviembre de 2012. Y la otra, para insistir en que ese organismo se pronuncie sobre la plataforma continental extendida que llega hasta el propio centro del Caribe.

La posición de Colombia, sometida a veredicto este jueves, es que la corte no puede estudiar los dos casos. El del incumplimiento del fallo de 2012, porque Nicaragua no ha atendido llamados para acordar un tratado que defina los límites, que es lo que establece la Constitución de1991. Y el de la plataforma extendida, porque la propia corte de La Haya ya se pronunció contra Nicaragua en 2012. Es cosa juzgada: la corte ya dio su última palabra. Existen otros argumentos, en la parte colombiana, como el hecho de que el país se retiró de la jurisdicción de la CIJ.

Pero Nicaragua, en la otra esquina, dice que el fallo de 2012 en materia de delimitación marítima es definitivo y no puede depender de decisiones internas ni de fallos de organismos nacionales –como la Corte Constitucional– que no pueden estar por encima del derecho internacional. Aunque Colombia se retiró del Pacto de Bogotá, este mismo establece que un país miembro conserva un año de aceptación de la competencia después de su retiro, y Managua tuvo el cuidado de hacer estas demandas antes de que se cumpliera ese periodo.

En el otro caso, el de la plataforma continental expandida, los abogados del gobierno de Daniel Ortega dicen que cuando la corte negó la demanda nica en 2012, lo hizo de acuerdo con la información disponible en el momento sobre la estructura geográfica de las costas, pero que aún hay estudios técnicos por hacer. Según la Convención del Mar –que obliga a Nicaragua pero no a Colombia– tales investigaciones le corresponden a la Comisión de Límites de la ONU, que podría tardar años más –cerca de una década– en pronunciarse.

Lo que está en juego, en síntesis, es un punto de forma que, sin embargo, tiene implicaciones jurídicas en el mediano plazo, y políticas inmediatas. Aunque la corte unificó los procesos de las dos demandas, en teoría podría fallarlas de manera distinta. Es decir, determinar que sí es competente para estudiar el alegato nicaragüense sobre el incumplimiento de Colombia del fallo de 2012 y reiterar que ya desechó el análisis de la demanda sobre la plataforma extendida. O al contrario: no estudia el desacato y sí la plataforma. O rechaza ambas, o las acepta. Incluso podría optar por alternativas intermedias. Habrá que estudiar la minucia del texto que se dará a conocer este jueves.
Desde el punto de vista político también hay valiosas cartas en juego. En un ambiente polarizado como el que hay en Colombia, el gobierno pagaría un costo si, en el caso de que el fallo sea adverso al país, mantiene la tradición de respetar las decisiones de los organismos de derecho internacional. En el otro sentido podría desconocer el fallo –con posibles aplausos en el campo doméstico- pero debilitaría su credibilidad y su posición ante la comunidad internacional y, especialmente, en el sistema de la ONU, justo cuando le está pidiendo a su organismo de máximo nivel –el Consejo de Seguridad- que verifique el cumplimiento de los eventuales acuerdos de cese al fuego y fin de las hostilidades con las Farc.

El panorama político es difícil, incluso, si las decisiones son favorables. Es decir, si la corte acepta el argumento colombiano de que no tiene competencia para estudiar las demandas nicaragüenses sobre dos puntos. Aun en este escenario nada se modificaría en relación con los límites marítimos entre Nicaragua y Colombia, trazados por la CIJ en noviembre de 2012, que la opinión nacional considera un despojo arbitrario.


El tema es tan complejo, técnico y politizado, que Nicaragua está buscando una especie de apelación del fallo de noviembre de 2012, que le fue favorable comparado con la posición tradicional colombiana. Mientras tanto, la diplomacia de San Carlos lo defiende –y aspira a que se considere cosa juzgada– porque es una mejor alternativa frente a las ambiciones desatadas por Nicaragua después de noviembre de 2012. Toda una paradoja.

5 comentarios:

  1. COMENTARIO POSITIVO: Al respecto es necesario identificar que Colombia tradicionalmente ha aceptado los acuerdos, tratados y decisiones de las cortes y organismos internacionales, siendo respetuosos de sus fallos. En este caso Colombia ha mantenido una posición de defensa territorial, respecto a las pretensiones de Nicaragua, lo positivo es que el gobierno NO ha aceptado el fallo emitido por la corte en el año de 2012, pues considera que ya existe un tratado internacional que definió los límites entre Nicaragua y Colombia siendo este el meridiano 82 en el año de 1928. Lo positivo es que existe un tratado internacional definido y lo segundo es que en Colombia existe una Carta Constitucional que protege los interés de la nación, en ella se menciona que solo son vigentes los tratados internacionales para definir límites y no los fallos de un organismo internacional. Lo positivo es que para el mundo la organización de naciones unidas ONU, está apoyando el proceso de paz entre las FARC y el Gobierno y que este mismo organismo ira a definir el conflicto entre Colombia y Nicaragua. Lo positivo para Colombia es que la Haya el próximo Jueves se retirara del proceso y que respete las actuaciones firmadas por las partes en el año 1926. Lo positivo es que Colombia mantiene su soberanía sobre el territorio, teniendo en cuenta que no se ha cambiado el tratado internacional.
    COMENTARIO NEGATIVO: Lo negativo son las intenciones expansionistas del Gobierno Nicaragüense que pretende sobre los países de Costa Rica y Colombia, generando conflictos entre las naciones, lo negativo es que la Haya en el 2012 acepto una demanda contra Colombia y genero una nueva frontera sobre el dominio del mar Colombiano. Lo malo es que los abogados colombianos no han podido defender la soberanía sobre Colombia. Y a la fecha Nicaragua ha rodeado las islas de San Andrés y Providencia, además de islas, islotes y cayos, la intención es apropiarse de este territorio y extenderse a las proximidades de la costa Colombiana en una región denominada plataforma continental. El tema es negativo pues puede afectar las negociaciones de la paz pues el hecho de que Colombia niegue las pretensiones de Nicaragua, y no acepte las negociaciones de la Haya, la ONU, se pueda retirar de la mesa de dialogo. Lo más negativo es que Colombia pierda el área marítima y se produzca una guerra entre las naciones, pues entre los colombianos hay mucho descontento por esta situación. Lo Negativo es que la Haya, no considere los tratados internacionales ya firmados y vuelva a revisarlos y a fallar nuevamente. Lo Negativo de perder el mar, es que los habitantes de san Andrés y providencia están siendo afectados pues los derechos de Nicaragua sobre las costas afectan su calidad de vida.

    ANGELA MARIA ZARAMA ACERO 10A

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  2. Aspecto Positivo: Esto no es de ahora, desde hace varios años se ha venido hablando sobre este suceso, con el fin de lograr una paz, tener una mayor tranquilidad, y cambiar la vida de muchas personas que durante años han venido siendo víctimas de diversos enfrentamientos, luchas, y extorsiones. Sabemos que las cosas no se logran de la noche a la mañana, que si queremos lograr una mejor Colombia, debemos unirnos y trabajar para que sea como lo esperamos, esto es conocimiento de todos, ya que de cierta forma, nos involucra, por lo cual debemos ser conscientes de lo que se va a firmar, tenemos tiempo de poner las cartas sobre la misa y volver a retomar una mirada a las consecuencias que se pueden generar. Con el paso del tiempo los distintos puntos previstos en las negociaciones ha creado cierto grado de eficacia que ha hecho que se avance casi que satisfactoriamente, lo que más nos acerca a que se haga realidad el sueño de la paz, lo que alivia a muchas personas de Colombia que quieren un cambio para su patria y una mejor vida para las siguientes generaciones, siempre buscando un cierto grado de bienestar y mejor calidad de vida, esto permite un buen nivel de optimismo por lograr la paz que concede a Colombia un país cada vez más alejado de la violencia y de los conflictos armados internos.

    Aspecto Negativo: Es triste saber que las consecuencias de esto, y todo el sufrimiento que conlleva los pagan las personas humildes, los campesinos, siendo arrebatados de sus territorios o acabando con sus vidas, a veces no pensamos más allá de lo que tenemos, o nos centramos en otros beneficios, cuando también importa el bienestar de todo Colombia, saber que en esto llevamos varios años y no hemos podido por fin generar una firma al tratado de paz, es preocupante, nos deja mucho qué pensar, y sabiendo que cada día se presenta un descontrol mayor en todos los aspectos, empezando por el político y económico, entonces, solo se espera que sea una correcta decisión y actos de beneficio. Estas conversaciones de paz se prestan de gran manera para el beneficio de los integrantes de estos grupos insurgentes, que buscan gozar de grandes favores que les generen una propia rentabilidad, cuando se debería buscar primordialmente el bienestar de los colombianos y las personas que han sido víctimas directas e indirectas de esto conflicto armado, que han perdido alguna parte de su cuerpo, algunas pertenencias, una vida tranquila y también hasta la vida de un familiar, no se puede dejar a un lado la integridad y dignidad de un ciudadano colombiano que se ha visto desfavorecido por estos enfrentamientos entre los grupos al margen de la ley y el gobierno nacional.

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  3. Aspecto Positivo: Esto no es de ahora, desde hace varios años se ha venido hablando sobre este suceso, con el fin de lograr una paz, tener una mayor tranquilidad, y cambiar la vida de muchas personas que durante años han venido siendo víctimas de diversos enfrentamientos, luchas, y extorsiones. Sabemos que las cosas no se logran de la noche a la mañana, que si queremos lograr una mejor Colombia, debemos unirnos y trabajar para que sea como lo esperamos, esto es conocimiento de todos, ya que de cierta forma, nos involucra, por lo cual debemos ser conscientes de lo que se va a firmar, tenemos tiempo de poner las cartas sobre la misa y volver a retomar una mirada a las consecuencias que se pueden generar, siendo buenas o no, con el fin de tener una certeza plena y conocimientos necesarios para dicho acuerdo. Pero después de 4 años, de dialogo, son muchos puntos que aún no están claros, y que incluso ni la parte del gobierno y las FARC tienen dudas. Son muchas cosas de las que se tienen que hablar y ¿solo tiene 4 puntos claros?, pienso que es algo irónico, que después de 4 años solo se han acordado 4 puntos y aún estén en la cuerda floja. Que solo se hable de problema rural, cultivos ilegales, reparación de víctimas y participación en política de las FARC, no da muy buenas señales de las negociaciones, pienso que la última es la que más les interesa a las FARC.

    Aspecto Negativo: Sabemos que quizás las cosas no se logren como lo esperamos, o que por el contrario, esto genere más inconvenientes y se llegue a otras posibles soluciones, pero debemos saber que se juegan varios factores, la certeza de que las cosas se cumplirán como lo estipularon, es muy poca, las excusas y otros pretextos que sacan hacen que se ponga el duda el cumplimiento, sin embargo, los diálogos siguen en pie sin importar la situación. Es triste saber que las consecuencias de esto, y todo el sufrimiento que conlleva los pagan las personas humildes, los campesinos, siendo arrebatados de sus territorios o acabando con sus vidas, a veces no pensamos más allá de lo que tenemos, o nos centramos en otros beneficios, cuando también importa el bienestar de todo Colombia. No estoy de acuerdo con que se toquen temas en relación con la política, si el país está mal con los “dirigentes políticos”, no me imagino como será en manos de estas personas que lo único que han hecho es daño a nuestro país.

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  5. POSITIVO: Es bueno que cada país tenga un limite entre ellos porque si no estaríamos constantemente en conflicto y eso afectaría mucho a cada país. En esta noticia podemos ver una controversia territorial respecto a la soberanía de ciertas islas y la de limitación marítima entre ambos países en el mar caribe occidental donde nicaragua nos quiere quitar territorio marítimo ya que dicen que es parte de su país pero realmente no es así, es bueno que el señor presidente este al tanto de lo que esta pasando y pueda defender su territorio como debe ser sin llegar a tomar medidas extremas. Ademas es bueno que sigan sosteniendo diálogos en la Haya y que puedan tomar buenas decisiones respecto a limites y vean que Colombia tiene la razón respecto a este tema. Este no es un tema de hace poco desde 2012 este ya es un tema de ya hace varios años, donde Nicaragua sigue reclamando territorio que no es de ellos pero dejamos esto en manos de la Corte Internacional de Justicia. Cabe destacar que es algo similar que esta haciendo en cuba donde se busca un bienestar para cada uno de las dos partes, ademas no quieren que se vea afectada la población de cada uno de los países.
    http://www.elpais.com.co/elpais/colombia/noticias/negociar-tratado-limitrofe-con-nicaragua-tarea-dificil

    NEGATIVO: Lastimosamente algunas personas no se encuentran interesadas en este tema y no saben que a ellos también los afecta, como lo que ocurre con los pescadores de nuestro país que al momento en el que Colombia fallo en 2007 donde con este fallo Colombia perdió cerca del 43% de su territorio marítimo en el Mar Caribe., la pesca bajo sus indicadores ya que parte del territorio que nos habían dado no tenia tantos pescados como la de Nicaragua. Creo que debería haber mas igualdad entre los dos países y que el presidente no se quede callado he invierta dinero para demostrar que ese territorio es nuestro, porque no todo es la "paz" tenemos que resolver esta clase de problemas ya que no solo empezó este problema en 2012 si no que lleva años atrás. Lo que mas afectaría es que si no se llega a tomar una buena decisión algunos de los dos países entrara de forma inconforme y tome decisiones de guerra contra el otro país y eso no se quiere porque si Colombia esta hablando de paz no puede empezar a pelear con Nicaragua aunque tampoco podemos ser muy permisivos porque ellos nos quieren quitar nuestras islas.

    ISABELLA MALDONADO CARDENAS 10B

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